La relación más constante y menos hablada: la que tenemos con el dinero
¡Sí tenemos una relación con el dinero! Y no nos podemos liberar de ella tan fácilmente. Implica el mismo nivel de trabajo, negociación y compromiso que las demás, para que las decisiones que tomemos sean las más adecuadas para nuestro propio bienestar. Ignorarla o negarla puede ser el principio de una historia sin fin, en la que nosotros, como protagonistas, estamos destinados/as a cometer los mismos errores una y otra vez.